
Actitud incorrecta
La hipocresÃa es una actitud que, en algún momento, todos adoptamos antes de conocer a Cristo. Es esa apariencia de cortesÃa que esconde pensamientos desagradables tras una sonrisa educada, al punto de convertirse en algo cotidiano—un hábito arraigado en lo profundo del corazón.
Pero al venir a Jesús, nuestros ojos se abren y reconocemos que muchas de nuestras acciones no agradaban a Dios. Él no busca apariencias, sino corazones sinceros. Nos llama a obedecerle con integridad: amarle a Él por encima de todo y amar a nuestro prójimo con verdad.
Cada palabra que pronunciamos debe ser meditada, pues la lengua puede edificar o destruir. El enemigo, astuto como es, intentará detener nuestro avance, haciéndonos estancar. Podemos comenzar con fervor, pero si no vigilamos, corremos el riesgo de quedarnos en el camino sin crecer ni dar fruto.
El pueblo de Dios en el tiempo de IsaÃas se estancó, a tal punto de solo decir lo que no sentÃa, y una palabra dura la da Dios al pueblo, donde nosotros, si nos descuidamos, podemos estar diciendo lo que no sentimos.
IsaÃas 29:13
13 Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mà con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mÃ, y su temor de mà no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado;
Ps. Melvin Poncio
Descubre más publicaciones