No te confíes.

1 Samuel 2:30 30 Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; más ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco. Honrar a Dios es darle lo mejor de nosotros: nuestro amor, obediencia y devoción. No se trata solo de palabras bonitas o rituales religiosos, sino de un compromiso genuino con él. La Biblia advierte sobre aquellos que honran a Dios solo de labios, pero tienen su corazón lejos de él (Isaías 29:13). La verdadera honra proviene de un corazón que le ama y le obedece. No te olvides cómo te llamo. Recuerda ese día, triste quizás por lo que vivías, hundido. Desesperado. Pero algo pasó que cambió. Un pasado malo que nunca podremos olvidar nos recuerda el poder y el amor de Dios para nuestras vidas y merece que le honremos con nuestra actitud. No olvides que nadie es indispensable. No te acostumbres a hacer lo que haces. La costumbre seca, la costumbre aburre, la costumbre hace que se pierda la pasión. Elí se acostumbró a hacer lo que hacía; lo hacía por hacer. Que la costumbre no te haga perder su presencia. Cuida lo que Dios te ha dado. Valora lo que Dios te ha dado. Hónralo en todo. Llegaremos lejos si lo honramos. Pr. Melvin Poncio
Abrir chat
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?