
CAMBIANDO DE ORACIÓN
En muchas ocasiones en la vida, hacemos preguntas que siempre esperamos una respuesta, pero cuando no hay una respuesta, buscamos otra manera diferente de replantear la pregunta y obtener el resultado de respuesta esperada.
Pero cuando hablamos con Dios, nosotros hacemos preguntas y muchas de ellas sin respuesta; no se trata de ¿por qué?, no nos contesta; se trata de cambiar y saber que algo nos quiere enseñar en medio de las preguntas.
Habacuc 3:17-18
Aunque la higuera no florezca
ni haya frutos en las vides;
aunque falle la cosecha del olivo
y los campos no produzcan alimentos;
aunque en el redil no haya ovejas
ni vaca alguna en los establos;
aun así, yo me regocijaré en el Señor.
¡Me alegraré en el Dios de mi salvación!
Quizás has preguntado.
¿Por qué?
¿Hasta cuándo?
¿Me merecía esto?
¿Qué hice mal?
¿Dónde está Dios?
¿Cuánto tiempo durará?
¿Qué vamos a aprender de esta situación? Habacuc empieza con interrogantes, pero termina con confianza; empieza con muchas preguntas, pero termina agradeciendo. No sé cómo estás orando, pero la oración de Habacuc nos enseña a hacer oraciones extraordinarias. Es donde conocemos a Dios en medio de lo que nos cuestionamos; es donde podemos hablar como lo hizo Habacuc, que empezó con quejas, pero conoció más de lo que imaginó, a tal punto de agradecer en medio de la nada.
Descubre más publicaciones