
Confrontados
La confrontación, cuando es constructiva, nos revela la verdadera condición de nuestro corazón, ya sea buena o mala. Aunque no siempre es agradable, es a menudo el medio que Dios utiliza para despertarnos, hacernos reflexionar y corregir aquello que no vemos por nosotros mismos. Es una herramienta para provocar un cambio de pensamiento.
Ester fue una mujer elegida por Dios para cumplir un propósito extraordinario en un momento crucial. Pero antes de asumir ese llamado, fue confrontada por Mardoqueo. Él le hizo ver la urgencia de la situación, y aunque Ester inicialmente se excusó diciendo que no podía presentarse ante el rey sin ser llamada, esa confrontación la llevó a tomar una decisión valiente.
Ester 4:10-17
10 Entonces Ester dijo a Hatac que le dijese a Mardoqueo: 11 Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey, saben que cualquier hombre o mujer que entra en el patio interior para ver al rey, sin ser llamado, una sola ley hay respecto a él: ha de morir; salvo aquel a quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá; y yo no he sido llamada para ver al rey estos treinta días. 12 Y dijeron a Mardoqueo las palabras de Ester. 13 Entonces dijo Mardoqueo que respondiesen a Ester: No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. 14 Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?
Dios sigue levantando “Mardoqueos” hoy: personas que nos desafían a salir de la comodidad y abrazar el propósito eterno que Él tiene para nosotros. Muchos viven sin rumbo, atrapados en lo terrenal, como Ester antes de despertar. Pero Dios busca hijos e hijas que piensen en lo eterno, que vean más allá de lo pasajero y vivan con visión celestial. Lo que el mundo valora como definitivo, nosotros lo vemos como temporal. Estamos aquí de paso.
Dios quiere manifestarse en tu vida. Si no permites que Él te use, levantará a otro. Pero hoy te llama a ser como Ester: valiente, obediente y dispuesta. Déjate usar como hijo o hija de Dios, y camina en el propósito que Él ha preparado para ti.
Ps. Melvin Poncio
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