
Corazones agradecidos
A lo largo del caminar en el evangelio, podemos observar cómo Dios ha obrado en diferentes áreas de nuestra vida: en lo económico, en la salud, en la familia, en lo personal, en lo legal, en el trabajo, y muchas otras. Sin embargo, no todos reconocen y agradecen lo que Dios ha hecho, no solo por las respuestas y milagros que ha obrado, sino también por la salvación que nos ofrece a través de Él. Es fundamental cuidar esa actitud de gratitud, ser personas que valoren y celebren lo que Dios ya hizo, lo que está haciendo y lo que aún hará en nuestras vidas.
En Lucas 8:1-3, vemos que Jesús recorrÃa pueblos y aldeas proclamando las buenas noticias del reino de Dios, acompañado por los doce discÃpulos y también por algunas mujeres que, habiendo sido sanadas de espÃritus malignos y enfermedades —como MarÃa Magdalena, quien habÃa sido liberada de siete demonios; Juana, esposa de Cuza, administrador de Herodes; Susana, y muchas más— ayudaban con sus propios recursos.
Estas mujeres, además de recibir la manifestación de Dios en sus vidas, colaboraban activamente en el ministerio de Jesús para seguir compartiendo el mensaje de salvación.
¿De qué manera tú demuestras tu gratitud a Dios? A través de acciones que contribuyen a la expansión de su reino. Dios nos llama a servir; que Él te guÃe para ser agradecido con lo que pones en tu corazón, pues hay muchas maneras de honrar y servir al Creador. Y sà ya lo haces, Dios nunca se queda con nada, Él te recompensara lo que haces de corazón.
¡Que tengas un excelente dÃa!
Pr. Melvin Poncio
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