
Descansando bien.
¡Qué incómodo es pasar la noche sin buen descanso! Justo ayer lo hablábamos en familia: cuando uno no duerme bien, el dÃa se vuelve cuesta arriba. Las tareas más simples se sienten agotadoras, y todo parece más difÃcil. Esto nos ocurre a veces, generalmente por exceso de trabajo o estrés.
Pero imagina que esa falta de descanso se vuelva algo constante... serÃa un desgaste fÃsico, emocional y espiritual realmente severo.
Quienes conocemos a Dios tenemos una promesa que transforma esa realidad. En Salmos 4:8 se nos recuerda que en Él encontramos paz. Podemos entregarle nuestras cargas, problemas y preocupaciones, y confiar en que Él nos dará descanso. Porque no estamos solos.
Si últimamente no estás durmiendo bien, quizás hay algo que necesitas poner en orden con Dios. Él desea que descanses tranquilo, incluso en medio de la tormenta. Porque Él te quiere sostener, mira lo que dice su palabra.
Salmos 4:8
8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.
Ps. Melvin Poncio
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