
Extendiendo la oración.
Tendemos a pensar primero en nosotros mismos, en nuestra familia o en las personas más cercanas. Cuando alguien de nuestro círculo de afecto atraviesa una dificultad, nos preocupamos y pedimos a Dios por su salud o por la intervención en sus problemas. Esto es válido y necesario, pero también debemos recordar que el Señor desea que elevemos nuestras oraciones por otros que igualmente necesitan de Su ayuda.
1 Timoteo 2 1:4
2 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.
En 1 Timoteo 2 se nos enseña la importancia de orar por todos los hombres, incluyendo a quienes ocupan cargos públicos o posiciones de influencia en la sociedad. Ellos también necesitan conocer a Dios y ser librados de acciones que puedan estar marcadas por la corrupción o el pecado.
Por eso te invito a ampliar tu oración: ora por tu nación, por tu jefe, por tus compañeros de trabajo, por los países que enfrentan conflictos o desastres, y por aquellos que atraviesan momentos difíciles. Como pueblo de Dios, levantemos clamor por la iglesia en general y por las almas que aún no conocen a Jesús, para que puedan experimentar Su gracia y salvación.
Ps. Melvin Poncio
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