
La unidad
Cuidado con la indiferencia y la falta de inconformidad ante lo que amenaza la unidad. El apóstol Pablo, guiado por el EspÃritu Santo, nos llama a vivir en comunión, trabajando juntos en armonÃa, donde Dios usa diversos ministerios para edificar el cuerpo de Cristo, teniendo siempre a Jesús como la cabeza principal de todo lo que hacemos para servirle y agradarle.
El enemigo busca constantemente destruir las cosas de Dios, por eso necesitamos madurez espiritual y discernimiento para identificar lo que genera división y actuar con prudencia, permaneciendo firmes y evitando ser parte de acciones que debilitan la unidad. Hay comentarios que siembran discordia, pero Efesios 4:11-15 nos recuerda que hemos sido llamados a edificar y crecer juntos en amor. Como iglesia, hay cosas que no deberÃan ocurrir, pero no debemos causar más daño al pueblo de Dios; si hay algo que debemos señalar, hagámoslo con sabidurÃa y junto a personas maduras, dando lugar a comentarios constructivos y llenos de compasión, orando por quienes están involucrados y buscando siempre la restauración en lugar de la crÃtica.
Efesios 4:11-15
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,
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