Las fuerzas ante los desgastes.

Isaías 40:29 Dios da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ninguna. 

Qué agotador es vivir por compromiso, rutina o apariencia, haciendo las cosas solo para evitar críticas o mantener una posición. Lo he vivido, y es desgastante cuando el alma no participa en lo que el cuerpo ejecuta. En lo laboral es fácil notar esa desconexión, pero en lo espiritual es más sutil: sin darnos cuenta, lo que hacemos para Dios puede volverse una carga. No porque el evangelio sea siempre cómodo, sino porque seguir a Jesús implica esfuerzo, cruz y perseverancia, no desde una postura victimista, sino como un llamado a caminar con propósito.

Mateo 11:28 nos invita a ir a Él cuando estemos trabajados y cargados, porque solo en Cristo encontramos verdadero descanso. Por eso, no vivamos de apariencias; seamos sinceros con Dios, expresando lo que realmente sentimos para que Él nos transforme. Vivamos un evangelio auténtico, lleno de desafíos, victorias y gozo, sabiendo que ahora somos parte de su reino, y todo lo demás es pasajero.

Ps. Melvin Poncio
Abrir chat
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?