
LOS CUIDADOS DE DIOS
Los cuidados de Dios hacia sus hijos son sorprendentes: abarcan desde los detalles más mínimos hasta las situaciones que parecen imposibles. Él tiene el control de cada aspecto y de todas las áreas de nuestra vida. Sin embargo, ese cuidado especial no se manifiesta en todos, aunque Dios desea hacerlo. No es porque Él no pueda pues es soberano y gobierna sobre todo, sino porque nosotros, como seres humanos, tomamos decisiones. Y cuando esas decisiones no están alineadas con la voluntad de Dios, inevitablemente fracasamos.
Jeremías 45
Palabra que habló el profeta Jeremías a Baruc hijo de Nerías, cuando escribía en el libro estas palabras de boca de Jeremías, en el año cuarto de Joacim hijo de Josías rey de Judá, diciendo: 2 Así ha dicho Jehová Dios de Israel a ti, oh Baruc: 3 Tú dijiste: ¡Ay de mí ahora!, porque ha añadido Jehová tristeza a mi dolor; fatigado estoy de gemir, y no he hallado descanso. 4 Así le dirás: Ha dicho Jehová: He aquí que yo destruyo a los que edifiqué, y arranco a los que planté, y a toda esta tierra. 5 ¿Y tú buscas para ti grandezas? No las busques; porque he aquí que yo traigo mal sobre toda carne, ha dicho Jehová; pero a ti te daré tu vida por botín en todos los lugares adonde fueres.
El pueblo de Israel, en tiempos del profeta Jeremías, vivía apartado de Dios, practicando la idolatría y caminando en pecado. A través de Jeremías, la boca de Dios les llamaba al arrepentimiento, les pedía dejar sus malos caminos y volver a Él. Pero ellos no quisieron escuchar. En contraste, Jeremías y Baruc caminaron en obediencia, permanecieron en la voluntad de Dios, y por eso recibieron un cuidado distinto: fueron librados de la destrucción que alcanzó a muchos y no perecieron como los demás que fueron llevados al cautiverio.
Si tú deseas disfrutar de los cuidados especiales de Dios, necesitas responder con sinceridad a estas preguntas, con un simple “sí” o “no”:
- ¿Estoy obedeciendo a Dios?
- ¿Estoy haciendo Su voluntad en mi vida?
- ¿Estoy en la posición correcta delante de Él?
- ¿Mi condición actual refleja la identidad de un hijo de Dios?
- ¿Ya tuve un encuentro personal con Jesús?
Si tus respuestas son más “no” que “sí”, todavía estás a tiempo de comenzar bien con Jesús. Él quiere cuidar de sus hijos incluso en las peores crisis, tal como lo hizo con Jeremías y Baruc.
Ps. Melvin Poncio
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