Rendición y confianza

1 Pedro 5:6-7
6 Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Ʃl os exalte cuando fuere tiempo; 7 echando toda vuestra ansiedad sobre Ʃl, porque Ʃl tiene cuidado de vosotros.

La humillación o rendición que Dios espera de nosotros no es algo ocasional, sino un acto continuo. Debemos recordar siempre que tenemos un Dios soberano y que es necesario presentarnos con reverencia ante el Todopoderoso. La verdadera humillación va mÔs allÔ de gestos simbólicos como levantar las manos, arrodillarnos o postrarnos; esos actos son importantes, pero no lo son todo. La humillación se cumple plenamente cuando nuestro corazón expresa una conversación sincera con Dios: palabras de gratitud, arrepentimiento, súplica y petición.
Es en ese momento cuando nos despojamos de nuestras cargas y descansamos en Ɖl. Por eso la Escritura declara en 1 Pedro 5:6-7 que debemos entregar todas nuestras preocupaciones, porque Ɖl tiene cuidado de nosotros. AllĆ­ nuestra fe se fortalece, aprendemos a confiar aunque no podamos ver de inmediato lo que Dios estĆ” obrando, sabiendo que todo sucede en su tiempo perfecto.

Ps. Melvin Poncio

Abrir chat
Hola šŸ‘‹
¿En qué podemos ayudarte?