
Se empieza por reconocer.
Según los estudios, la depresión es una enfermedad mental que se caracteriza principalmente por una tristeza persistente, la pérdida de interés en las actividades diarias y un profundo desánimo. Se manifiesta tanto en alteraciones fÃsicas como cognitivas. Es importante entender que la depresión no es simplemente sentirse triste; es una condición que, si no se busca ayuda, puede tornarse algo mucho más terrible. Muchas personas permiten que estos sÃntomas permanezcan sin ser atendidos, y cuando la situación se vuelve muy profunda, llegan pensamientos de desesperanza y, en casos extremos, la intención de quitarse la vida.
Un gran siervo de Dios atravesó estos sentimientos, llegando incluso a decir a Dios que le quitarÃa la vida. Sin embargo, en la actualidad, no todos llegan a ese extremo como lo hizo ElÃas que solo se lo dijo a Dios. Algunos, en cambio, toman decisiones drásticas y se suicidan, lo que los lleva a estar bajo la influencia del enemigo, destruyendo sus vidas y perdiendo su salvación.
Por eso, te invito a cuidarte, valorarte, amarte y recordarle que Dios te ama más de lo que imaginas. No permitas que las circunstancias te hagan caer en acciones malas; al contrario, llénate de la presencia de Dios y rodéate de personas cristianas cuando te sientas mal. No ocultes lo que estás viviendo, pide ayuda y comparte tu realidad, porque reconocerlo es el primer paso para enfrentar la situación y no permitir que te lleve al fracaso.
1 Reyes 19:4
Reina-Valera 1960
4 Y él se fue por el desierto un dÃa de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quÃtame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.
Ps. Melvin Poncio
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