
Somos parte de un Propósito
Todos tenemos un propósito grande y divino de parte de Dios. Sin embargo, el enemigo siempre estarÔ alerta, buscando maneras de destruir lo que Dios quiere hacer en nosotros y a través de nosotros. No es porque Dios no tenga poder para cumplir sus promesas, sino porque la realidad de nuestra disposición y fe determina si su propósito puede manifestarse en plenitud y gloria.
Un ejemplo claro de esto lo encontramos en la vida de AbdĆas, un siervo de Dios que fue utilizado remarkable para lograr una victoria significativa en medio de un tiempo de idolatrĆa y apostasĆa. A pesar de las condiciones adversas, AbdĆas permaneció fiel y obediente, dando aviso del profeta ElĆas cuando nadie lo encontro, Dios lo uso a el para llevar la noticia del encuentro con el profeta, que culminó en una de las victorias mĆ”s emblemĆ”ticas: la destrucción de los 450 profetas de Baal. La fidelidad de AbdĆas demostró que, cuando estamos dispuestos a mantenernos firmes en la voluntad de Dios, Ćl puede usar nuestra vida para traer triunfo y gloria, incluso en tiempos de crisis y oscuridad.
Este relato nos inspira a confiar en que, independientemente de las dificultades o las fuerzas contrarias, Dios tiene un propósito grande para cada uno de nosotros y solo requiere nuestra disposición para que Su poder se manifieste plenamente. La clave estĆ” en mantenernos fieles, confiados y dispuestos a que Ćl obre en nosotros, para que Su gloria sea visible a travĆ©s de nuestras vidas.
Deja que el propósito que Dios culmine con victoria.
1 Reyes 18:7-8
Y yendo AbdĆas por el camino, se encontró con ElĆas; y cuando lo reconoció, se postró sobre su rostro y dijo: ĀæNo eres tĆŗ mi seƱor ElĆas? 8Ā Y Ć©l respondió: Yo soy; ve, di a tu amo: AquĆ estĆ” ElĆas.
Ps. Melvin Poncio
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