
Tu puedes ser la otra historia.
Cada paso que damos está marcado por emociones: gozo que nos llena, tristeza que nos quiebra, angustia que nos silencia. Son capÃtulos de la vida que dejan huella. Pero entre todo, hay un momento que trasciende: el encuentro con Cristo. No es solo un instante… es una transformación. Comienza con lágrimas por lo que fuimos, y termina con esperanza por lo que podemos ser. Su paz nos renueva.
SÃ, el camino es duro. Los retos no desaparecen. Pero ahora caminamos distintos, con propósito. Permanecer no es fácil, pero es ahà donde ocurre la gloria. Asà como Lázaro, que no solo fue testigo de un milagro, sino parte de uno. Cuatro dÃas muerto… y Jesús lo llamó a la vida. Fue reconocido como el hombre que resucitó por la palabra divina.
¿Sabes qué pasó después? El enemigo buscó eliminarlo, porque su vida era testimonio vivo. Muchos veÃan lo que Dios hizo en él… y venÃan a Jesús. Asà que no te detengas. Si tu proceso es difÃcil, si el desierto parece eterno, si la prueba te duele… permanece. Dios no ha terminado. En ti, aún quiere glorificarse. Como con Lázaro, tu vida puede ser la historia que lleve a otros al milagro.
Juan 12:9-11 Gran multitud de los judÃos supieron entonces que él estaba allÃ, y vinieron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien habÃa resucitado de los muertos. 10 Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro, 11 porque a causa de él muchos de los judÃos se apartaban y creÃan en Jesú
¡Dios no ha terminado con tigo!
Ps. Melvin Poncio
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