
Un fin y un inicio.
El último día del año nos recuerda que hace unos 365 días comenzó este 2025 y ahora llega a su fin. No muchas cosas en la vida funcionan así: la mayoría de lo que empieza, cuando termina, ya no puede reiniciarse. Pero el tiempo medido por calendarios y relojessigue avanzando sin detenerse, aunque una página del calendario marque “fin”.
En esta tierra donde Dios nos puso, solemos pensar que todo seguirá igual para nosotros, como si fuéramos parte del tiempo mismo. Hemos vivido varios años, hemos visto terminar y comenzar ciclos, y eso nos hace suponer que siempre habrá un “mañana”. Aunque sabemos racionalmente que no somos eternos porque otros ya se han adelantado, en lo profundo actuamos como si nuestro tiempo no fuera a acabarse, olvidando lo efímeros que somos.
Santiago 4:13-14
13 Ahora escuchen esto, ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, pasaremos allí un año, haremos negocios y ganaremos dinero». 14 ¡Y eso que ni siquiera saben qué sucederá mañana! ¿Qué es su vida? Ustedes son como la niebla que aparece por un momento y luego se desvanece.
La Biblia nos recuerda que somos como la neblina: hoy estamos, mañana ya no. Todos hemos visto esa pequeña nube que aparece por un momento y luego desaparece sin dejar rastro. Eso es lo que quiero que meditemos hoy. Tú y yo no somos dueños del tiempo. Tampoco tendremos la misma cantidad de días en esta tierra: algunos tendrán más, otros menos. Lo verdaderamente importante es que tu vida y la mía estén seguras en Dios, para que cuando el tiempo se detenga para nosotros estemos preparados para el encuentro con Aquel a quien daremos cuentas. Porque cuando pasemos del tiempo humano al tiempo eterno, ya no habrá oportunidad de corregir lo que aquí se hizo mal. Ese tiempo eterno será simplemente la consecuencia de nuestras decisiones y de la voluntad de Dios.
No nos aferremos al tiempo que no nos pertenece; aferrémonos al Dueño del tiempo. En este fin de año, reflexiona en cómo has usado el tiempo que Dios te ha dado. Y si no lo has hecho bien, hay buenas noticias: aún hay tiempo para reiniciar y comenzar de nuevo antes de que se acabe tu tiempo y el mío en este mundo. No esperes al próximo año para empezar bien. Empieza hoy, empieza ya, porque solo Dios sabe cuánto tiempo tendremos cada uno aquí.
Efesios 5:15-17
15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
Gracias por seguir este espacio. Te deseo un año lleno de propósito y de buen uso del tiempo que Dios nos regala. Gracias por permitirme compartir contigo en este blog el "ALIMENTO ESPÍRITUAL" que todos necesitamos para seguir creciendo.
Ps. Melvin Poncio
Descubre más publicaciones