
Un nuevo tiempo.
JeremÃas 17:7-8
Bendito el varón que confÃa en Jehová, y cuya confianza es Jehová. 8 Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raÃces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequÃa no se fatigará, ni dejará de dar fruto.
Estamos entrando en un nuevo tiempo. No se trata únicamente del paso de siglos, sino del tiempo señalado por Dios para cada momento de nuestra vida. La Biblia nos habla de tiempos pasados, presentes y futuros, y lo hace de una manera profundamente personal o colectivamente significativa, según lo que estamos viviendo.
Hoy más que nunca, nos encontramos al umbral de una etapa más desafiante, una época marcada por el pecado cada vez más terrible, una sequedad espiritual que demanda de nosotros mayor esfuerzo y entrega. Ya estamos en el cumplimiento profético, a un tiempo donde veremos la mano de Dios obrando en lo imposible, revelando maravillas que jamás imaginamos.
Pero para vivir este tiempo, tú y yo necesitamos una certeza inquebrantable: estar seguros en Cristo. No basta con palabras; se requiere una vida entregada, un cuerpo presentado como sacrificio vivo, agradable a Jesús, aun cuando falte el deseo de buscarle, aun en medio de la indiferencia que nos rodea.
Dios quiere que seamos como árboles bien plantados y profundamente cimentados en Cristo. Solo asà podremos soportar lo terrible y lo desafiante, y no solo sobrevivir, sino continuar verdes y fructÃferos en medio de la sequedad. Y esto no es para beneficio personal o egoÃsta, sino para cumplir el propósito de alcanzar a otros: a aquellos que viven con angustia, a los que se quejan sin esperanza. A ellos les podemos presentar al Dios que nos sostiene, al Dios que en las pruebas no nos deja solos.
¿Está segura tu vida para este nuevo tiempo?
¿Estás firmes como Dios quiere para este nuevo tiempo?
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Ps. Melvin Poncio
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